Letra y Traducción en español de Canciones Italianas · Italian songs lyrics with spanish translation · Testi di canzoni italiane con traduzione in spagnolo

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Adoro escuchar y traducir canciones italianas, y gracias a que soy bilingüe puedo hacerlo personalmente, sin traductores automáticos y manteniéndome fiel al significado original del texto italiano. He creado este blog para poder compartir esta música tan maravillosa con todos vosotros... ¡Sed bienvenidos!
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Amo ascoltare e tradurre delle canzoni italiane, e dato che sono bilingue, posso farlo personalmente, senza traduttori automatici e rimanendo fedele al significato originale del testo italiano. Ho creato questo blog per poter condividere questa musica così meravigliosa con tutti voi... Siate benvenuti!
* "Kara Hidden" non è il mio vero nome, ma soltanto uno pseudonimo.

I love listening and translating italian songs, and because of I'm bilingual, it's something I can do personally, without automatic translators and keeping the original meaning of the italian text. I have created this blog to share this so wonderful music with all you... Be welcome!
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Via della Croce - Fabrizio De André

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Traducida por "Kara Hidden"

Autori: Fabrizio De André, Roberto Dané e Gian Piero Reverberi (1970)


Via della Croce - Fabrizio De André

"Poterti smembrare coi denti e le mani,
sapere i tuoi occhi bevuti dai cani,
di morire in croce puoi essere grato
a un brav'uomo di nome Pilato."

Ben più della morte che oggi ti vuole,
t'uccide il veleno di queste parole:
le voci dei padri di quei neonati,
da Erode per te trucidati.

Nel lugubre scherno degli abiti nuovi
misurano a gocce il dolore che provi;
trent'anni hanno atteso col fegato in mano,
i rantoli d'un ciarlatano.

Si muovono curve le vedove in testa,
per loro non è un pomeriggio di festa;
si serran le vesti sugli occhi e sul cuore
ma filtra dai veli il dolore:

Fedeli umiliate da un credo inumano
che le volle schiave già prima di Abramo,
con riconoscenza ora soffron la pena
di chi perdonò a Maddalena,

di chi con un gesto soltanto fraterno
una nuova indulgenza insegnò al Padreterno,
e guardano in alto, trafitti dal sole,
gli spasimi d'un redentore.

Confusi alla folla ti seguono muti,
sgomenti al pensiero che tu li saluti:
"A redimere il mondo" gli serve pensare,
il tuo sangue può certo bastare.

La semineranno per mare e per terra
tra boschi e città la tua buona novella,
ma questo domani, con fede migliore,
stasera è più forte il terrore.

Nessuno di loro ti grida un addio
per esser scoperto cugino di Dio:
gli apostoli han chiuso le gole alla voce,
fratello che sanguini in croce.

Han volti distesi, già inclini al perdono,
ormai che han veduto il tuo sangue di uomo
fregiarti le membra di rivoli viola,
incapace di nuocere ancora.

Il potere vestito d'umana sembianza,
ormai ti considera morto abbastanza
e già volge lo sguardo a spiar le intenzioni
degli umili, degli straccioni.

Ma gli occhi dei poveri piangono altrove,
non sono venuti a esibire un dolore
che alla via della croce ha proibito l'ingresso
a chi ti ama come se stesso.

Sono pallidi al volto, scavati al torace,
non hanno la faccia di chi si compiace
dei gesti che ormai ti propone il dolore,
eppure hanno un posto d'onore.

Non hanno negli occhi scintille di pena.
Non sono stupiti a vederti la schiena
piegata dal legno che a stento trascini,
eppure ti stanno vicini.

Perdonali se non ti lasciano solo,
se sanno morir sulla croce anche loro,
a piangerli sotto non han che le madri,
in fondo, son solo due ladri.


Camino de la Cruz - Fabrizio De André

"Poder desmembrarte con dientes y manos,
saber tus ojos por los perros bebidos,
de morir en la cruz puedes estar agradecido
a un buen hombre de nombre Pilatos."

Más que la muerte que hoy te busca,
te mata el veneno de estas palabras:
las voces de los padres de aquellos neonatos,
a mano de Herodes por ti masacrados.

En el lúgubre escarnio de los hábitos nuevos
miden gota a gota el dolor que sientes;
treinta años han esperado con el hígado en la mano,
los estertores de un charlatán.

Se mueven encorvadas las viudas en cabeza,
para ellas no es una tarde de fiesta;
se aprietan las ropas sobre los ojos y el corazón
pero se filtra por los velos el dolor:

Fieles humilladas por un credo inhumano
que las quiere esclavas desde ya antes que Abraham,
con gratitud ahora sufren la pena
de quien perdonó a Magdalena,

de quien con un gesto sólo fraterno
una nueva indulgencia enseñó al Padre Eterno,
y miran en alto, atravesados por el sol,
los espasmos de un redentor.

Confundidos entre el gentío te siguen mudos,
asustados de pensar que puedas saludarlos:
"Para redimir al mundo" les sirve pensar,
tu sangre puede seguro bastar.

La sembrarán por mar y por tierra
entres bosques y ciudades tu buena nueva,
pero esto mañana, con una fe mejor,
esta tarde es más fuerte el terror.

Ninguno de ellos te grita un adiós
por miedo a ser descubierto primo de Dios:
los apóstoles han cerrado las gargantas a la voz,
hermano que sangras en la cruz.

Tienen rostros distendidos, inclinados ya al perdón,
ahora que han visto ya tu sangre de hombre
adornarte los miembros con hilos violeta,
incapaz ya de hacer daño.

El poder vestido de humana semblanza,
te considera ahora lo bastante muerto
y ya vuelve la mirada a espiar las intenciones
de los humildes, de los harapientos.

Mas los ojos de los pobres lloran en otro lugar,
no han venido a exhibir un dolor
que en el camino de la cruz ha prohibido el ingreso
a quien te ama como a sí mismo.

Tienen pálido el rostro, hundido el pecho,
no tienen la cara de quien se complace
con los gestos que ahora te propone el dolor,
sin embargo tienen un puesto de honor.

No tienen en los ojos chispas de pena.
No están asombrados de verte la espalda
plegada bajo el madero que con esfuerzo trajinas
sin embargo están cerca de ti.

Perdónales si no te dejan solo,
si saben morir también ellos en la cruz,
para llorarlos debajo sólo tienen sus madres,
en el fondo, son sólo dos ladrones.



Escrita por Fabrizio De André, Roberto Dané y Gian Piero Reverberi (1970)

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